Viene de α02

El vuelo se desarrolla sin novedad -tal la expresión militar que el uso popular ha contribuído a difundir-, y la excitación de la partida y los sucesivos aterrizajes y despegues en las escalas ha dado paso a una calma chicha que solamente es invadida por Carlos Richmond, “el Escriba”, documentador de la actidad del grupo, quien teclea suavemente en su computadora personal. Dueño de un estilo que muchos literatos desearían poseer y que sólo es eclipsado por su propia sagacidad verbal, Carlos es uno de los “discos rígidos” que ha permitido reconstruír la historia de esos chicos de clase media que la naturaleza había dotado de varias virtudes, entre las que se destacó siempre la inquietud, de la cual la carrera de sillas en el aula era un simple reflejo de los sentimientos y estados interiores.

Sigue en α04

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